PREGUNTAS FRECUENTES
La normativa exige extintores según el tipo de riesgo: los de Polvo Químico Seco (PQS) son los más comunes para fuegos generales (clase A, B y C), mientras que los de CO2 (Dióxido de Carbono) son indispensables para áreas con equipo eléctrico. En cocinas industriales, se requieren los de Clase K.
De acuerdo con las normas oficiales, el mantenimiento preventivo debe ser semestral o anual, dependiendo del componente. Los extintores requieren revisión anual y una prueba hidrostática cada 5 años, mientras que las alarmas y detectores deben probarse trimestralmente para garantizar su activación.
Mientras que los aspersores utilizan agua para controlar el fuego y enfriar la estructura, los sistemas de supresión emplean agentes limpios (gases o químicos) que extinguen el fuego sin dejar residuos. Estos últimos son ideales para cuartos de servidores o laboratorios donde el agua causaría daños irreparables.
Principalmente la NOM-002-STPS-2010, que establece las condiciones de seguridad y prevención de incendios en los centros de trabajo. Esta norma obliga a las empresas a contar con equipos certificados, brigadas capacitadas y planes de emergencia vigentes ante las autoridades.