PREGUNTAS FRECUENTES
Aunque suelen mencionarse juntos, son procesos distintos. La recarga es la sustitución del agente extintor (polvo, gas o líquido) y el gas impulsor tras su uso o pérdida de presión. El mantenimiento es una cirugía profunda: implica desarmar el conjunto de la válvula, limpiar el tubo sifón, verificar la integridad del cilindro y lubricar empaques. En MASI, no solo rellenamos; garantizamos que el mecanismo de disparo sea suave y preciso.
Un error común en la industria es confiar ciegamente en la aguja del manómetro. Esta solo indica que hay presión de gas, pero no revela el estado del agente químico. El polvo puede estar apelmazado (compactado como piedra) en el fondo debido a la vibración o humedad, lo que obstruiría la salida en una emergencia. Una inspección profesional detecta estos sedimentos que el manómetro ignora.
El servicio debe alinearse estrictamente con la NOM-154-SCFI-2005, que establece los dictámenes de cumplimiento para los prestadores de servicio. Esta norma exige que cada equipo cuente con un collarín de verificación (que no puede retirarse sin desarmar la válvula) y una etiqueta con el holograma de la unidad de verificación. MASI entrega toda la documentación necesaria para que su empresa supere cualquier auditoría de Protección Civil o la STPS.
Un extintor con mantenimiento preventivo puede durar hasta 20 años, siempre que supere las pruebas hidrostáticas obligatorias cada 5 años. Omitir el servicio no solo pone en riesgo la vida, sino que acelera la corrosión interna y el desgaste de sellos, obligando a compras de equipo nuevo de forma prematura.
